Cortisol por las nubes.

Sabemos que nuestra vida diaria es una fuente de continuo estrés, ya que la llenamos con quehaceres, responsabilidades del trabajo, familia, estudios,… y un sin fin de cosas que alteran nuestro organismo por completo. Y ya no solo todo eso, si no que por nuestra cuenta, además, le añadimos mucho más: pensamientos negativos, obsesivos, presión, autoexigencia,… ¡Nuestros niveles de cortisol están por las nubes! Y, a veces es necesario desconectar para conectar de nuevo

Y, ¿qué es eso del cortisol? 

Es la hormona que nuestro cuerpo libera cada vez que estamos en esta situación. Y si esta situación es continua (como nos suele ocurrir) y estos niveles son elevados y sostenidos en el tiempo, pueden perjudicar nuestra salud a medio y largo plazo.

Por eso, sabemos lo difícil que te puede resultar desconectar para conectar mucho mejor y queremos darte algunos trucos para que puedas hacerlo.

¡No te los pierdas!

Si todo ha cambiado, cambiemos el punto de vista

Es cierto que vivimos unos momentos de incertidumbre. 

Ahora, más que nunca, la pandemia está afectando a todos y cada uno de nosotros de una u otra manera. Estar más tiempo en casa, teletrabajando, socializando menos, teniendo menos actividades lúdicas o recreativas que realizar, compartiendo menos tiempo con amigos y familiares ya que, debido a las restricciones, la vida como la veíamos antes ha cambiado y mucho. 

Por lo tanto, si todo ha cambiado, debes ser consciente de que tú también tienes que cambiar el punto de vista. 

Debes tomar consciencia de que tienes que desconectar para conectar mejor, de todo aquello que te perjudica, en mayor o menor grado. O que no te hace sentirte pleno. Saber que necesitas esto y admitirlo es el primer paso para el autocuidado. Algo que en estas fechas debemos tener muy presentes. 

¿Y por qué ahora más que nunca? 

Precisamente por lo que comentábamos antes.

Seguro que pasas demasiado tiempo en un ordenador dentro de tu casa trabajando, después cuidas a tus hijos y familia en tu casa, realizas otro puñado más de actividades también dentro de casa,… Y, como es normal, no llegas a desconectar de todas esas responsabilidades. 

¿Cómo?

3 Trucos que te ayudarán a desconectar para conectar con otra actitud en tu día a día

Estos trucos te serán muy útiles si necesitas desconectar en tu día a día y no sabes cómo. Además, queremos mostrarte lo importante que es tener una rutina de relajación y recuperación. Cuida tu cuerpo y tu mente.

trucos que te ayudarán a desconectar para conectar

1) Ayúdate de pequeños descansos dentro de la jornada

Debemos buscar momentos para cuidarnos, no solo al final de la jornada laboral, sino creando pequeños momentos de descanso que nos ayuden a enfocarnos y a poder ser más productivos sin desgastarnos. 

Esto no solo implica moverte en la silla del despacho o realizar ejercicios. 

A veces no es necesario eso pero sí, simplemente, respirar, ser consciente de tu respiración, de cómo te encuentras, realizando:

  • Ejercicios de meditación.
  • Ejercicios de movilidad.
  • Incluso 5 minutos de yoga.

Estas prácticas pueden ayudarte a despejar la mente y volver al trabajo o a las responsabilidades diarias estando completamente focalizado en ellas. 

Y si eres de los más activos, puedes proponerte realizar un número específico de sentadillas durante tu jornada laboral o cotidiana.

O, quizás, ir cambiando de posición y no estar siempre sentado puede ser otro de tus objetivos. 

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No deben ser ejercicios o actividades que impliquen mucha concentración, debe ser algo que te motive, te relaje o te haga sentir mejor, que te ayude a despejar tu mente durante el tiempo que lo practiques.

2) Autocuidado al final del día

No puedes olvidarte del autocuidado después de la jornada laboral. Terminas cansado/a, desenfocado/a totalmente y se te olvida que el día a día va más allá de nuestro trabajo o responsabilidades.

Sí, porque el día a día debe focalizarse también en nosotros, como ya te venimos diciendo, en nuestro bienestar físico y mental. 

Así que por qué no te propones cada día dedicarnos tiempo para:

  • Leer un libro.
  • Escuchar un podcast de algo que nos interese.
  • Salir a pasear al aire libre.
  • Generar tiempo de calidad con nuestro núcleo familiar si es posible.
  • Entrenar en el gimnasio, en casa, al aire libre,
  • Escuchar música, ver una serie, una peli.
  • Salir a correr por el campo.
  • Realizar alguna rutina al aire libre, por qué no, la que más te motive y te haga desconectar.
  • Dedicar más momentos al día para meditar o practicar algo de yoga para entrenar el cuerpo y tu mente.

En definitiva, dedicar tiempo para ti, en soledad. 

Todo lo que implique un beneficio físico y mental, con el que te sientas 100% identificado.  Y que, por su puesto, te ayude a desconectar para conectar contigo mismo.

3) Dormir también es autocuidado

Una de las maneras más importantes de desconectar es el descanso reparador.

Por ese motivo, también es importante, antes de dormir, que te tomes tiempo para relajarte, como un pequeño ritual.

¿Qué te parece si realizas unos estiramientos específicos o unas secuencias fluidas de yoga? Te ayudarán a descansar tras una meditación guiada y pausada.

También puedes optar por respirar y agradecer todo lo que ha ocurrido en el día.

Debes ser coherentes con nuestro tiempo y horarios, aunque a veces parar pueda parecer imposible.

Recuerda, desconecta para conectar más fuerte, más sano, más tú. Ya verás como con paciencia y constancia, notarás los resultados. Un buen propósito es cambiar de hábitos y ponerse a tope a cuidarse por dentro y por fuera. Desde Fuertafit nos hemos propuesto contártelo para que puedas saber cómo.